Responder al tema  [ 16 mensajes ] 
HISTORIA DE LA ARTILLERIA 
Autor Mensaje

Registrado: 2013 02 25, 4:38
Mensajes: 3406
Mensaje sin leer HISTORIA DE LA ARTILLERIA
Historia de la Artillería.

Evolución histórica de los materiales de artillería y sus municiones

Por el Coronel Don Antonio de Sousa y Francisco

En este completo estudio el autor nos habla en 6 capítulos de 700 años de historia de la artillería, desde sus prolegómenos en las Máquinas de Guerra medievales, pasando por el descubrimiento y principios del uso militar de la Pólvora en el siglo XIII, el desarrollo de los primeros cañones forjados en hierro, luego fundidos en bronce, llegando hasta la regulación de la artillería y su construcción en acero hasta el primer cuarto del siglo XX.

Y todo ello amenizado con más de 70 ilustraciones didácticas antiguas, en blanco y negro, que sin embargo son realmente detalladas, mostrando tipos de piezas, municiones, secciones, etc.

Prefacio del autor

Esta mini-historia de los materiales de Artillería nació como consecuencia de un curso que se desarrolló en el Museo del Ejército de Madrid en el año 1993 organizado por el Ministerio de Defensa en colaboración con la Universidad Complutense. Tenía por finalidad formar a los alumnos, cuidadosamente seleccionados entre numerosos aspirantes (que eran licenciados en Geografía e Historia, Bellas Artes, Arqueología), en las variadas ramas de la museología militar, y para ello se articulaba en las áreas de vexilología, uniformología, indumentaria, heráldica, artillería, armas blancas, armas de fuego portátiles, pertrechos, armaduras, miniaturas, modelos y maquetas militares, cerámicas, metales, textiles, fotografía, inventario, catalogación y demás documentación de museos militares, etc.

El periodo intenso de clases de formación y prácticas tenía por objeto la capacitación de los alumnos para la ejecución de lo que se llamó Plan de Salvaguarda del Patrimonio Histórico Militar. Una vez terminado el curso los alumnos ya titulados se repartieron en diversos equipos que recorrieron todas las unidades, centros y dependencias del Ejército donde inventariaron objetos de todo tipo, para prevenir su posible pérdida o destrucción, y que en su día se podrían considerar como fondos para las colecciones de los museos militares españoles. Estos inventarios se conservan en el Ministerio de Defensa y muchos de los objetos poco a poco se van incorporando a los museos.

Este Coronel de Artillería que suscribe, destinado entonces en el Museo del Ejército de Madrid donde dirigía la Planta de Artillería, fue designado para desempeñar el cometido de profesor en el área de Artillería antigua, materia en que se le considera un experto.

Pues bien, la preparación de los textos para el estudio de esta área dio lugar a un libro de edición muy limitada, que sirvió para tal fin. Para escribirlo consulté unas cuarenta obras, las más representativas y valiosas de ilustres artilleros, desde Tratados del siglo XVI hasta los más recientes. De esta valiosa bibliografía salieron el texto y las ilustraciones.

Las explicaciones didácticas de aquel curso se convirtieron después en conferencias que impartí en el Museo y otros lugares del ámbito nacional y de estas conferencias saqué los resmenes que, aplicados a los fondos del Museo del Ejército de Madrid, se editaron después en cinco pequeñas separatas ó libretos que se colocaron en varios atriles en los lugares adecuados de la Planta de Artillería, de tal forma que el público visitante las recogía y, por tanto, al terminar la visita, había reunido una mini-historia de la evolución cronológica de los materiales de Artillería que habían contemplado en la mejor colección de Artillería del mundo.

Esta es la procedencia del ejemplar de la Cuarta época, que hace unos años se publicó en su página y que ahora se podrá completar con los cuatro que le preceden.

En esta breve síntesis, con algunas mejoras, tenemos una historia resumida de la evolución de los materiales, especialmente de la Artillería de Campaña. Cada vez que doy estas conferencias, es un placer para mí, disfruto reviviendo lo que ha significado en mi vida profesional, el tiro con los cañones. En mi época de activo tuve el privilegio de tirar con todos los materiales reglamentarios en nuestra Artillería, que no es poco. Los cañones y su historia y el tiro de Artillería son unas de mis grandes pasiones.

Antonio de Sousa y Francisco
Coronel de Artillería


Capítulos de la Guía de Artillería.


Introducción

Introducción a la Historia de la Artillería: Pólvora, Primeros Disparos, Épocas.

Capitulo I

Máquinas antecesoras de la Artillería: Tormentaria y Poliorcetica.

Capítulo II

Artillería de Hierro Forjado. Siglos XIV y XV

Capítulo III

Segunda Época: Artillería de Bronce. Siglos XVI y XVII.

Capítulo IV

Artillería de Ordenanza. Siglo XVIII a mediados del XIX

Capítulo V

Artillería Rayada; mitad del siglo XIX a principios del XX

DON ANTONIO DE SOUSA Y FRANCISCO. El que fue mi capitan en los años 1977 y 1978 en la 7 bateria del RAMIX32, al que recuerdo con muchisimo respeto y admiracion

TODA LA INFORMACION
http://remilitari.com/guias/artilleria0.htm

_________________
UN AMIGO NO ES AQUEL QUE TE SECA LAS LAGRIMAS, SINO AQUEL QUE EVITA QUE LAS DERRAMES


2015 05 11, 8:13
Perfil

Registrado: 2013 02 25, 4:38
Mensajes: 3406
Mensaje sin leer LA EVOLUCIÓN DE LOS SISTEMAS DE DIRECCIÓN DE TIRO
LA EVOLUCIÓN DE LOS SISTEMAS DE DIRECCIÓN DE TIRO
EN EL SIGLO XIX
Exordio
La escelencia y primor del arte de la artillería se reduce principalmente á tres preceptos, los cuales son: que el artillero sepa conocer y reconocer la pieza con que se tira; sepa así mesmo la potencia, ó sea el tanto que puede rempujar la dicha pieza, ansí en el plano del orizonte, como puesta en cualquier punto ó grado de su elevacion; y la distancia que hay desde la pieza hasta el lugar donde se pretende alcanzar.
(Julián FIRRUFINO, cosmógrafo
mayor de Su Magestad. Año de 1599)
Es trágicamente cierto que la guerra suele impulsar fuertemente el progreso científico y técnico. Así ocurrió en el siglo XIX con respecto a la tracción mecánica, alentando su desarrollo e impulsando la tecnología ante el problema que planteaba el aprovisionamiento de los abundantes efectivos de los ejércitos.
El diseño de los materiales artilleros compone una interesante, aunque no completa, muestra del desarrollo tecnológico, por ello sirviéndonos de base los elementos destinados a la dirección del tiro, que se han integrado en las distintas armas en el transcurso del tiempo, estudiaremos su evolución y las técnicas en ellos empleada.
Pondremos pues de manifiesto lo conseguido hasta los albores del siglo XX, momento crucial donde los avances en la electrónica y los procesos informáticos conducirán a una nueva era de la tecnología. Pero lo anterior a pesar de su obsolescencia nos ha legado una serie de elementos que además
de ser hoy valiosas piezas de museo, constituyen una referencia histórica para el estudio de los interesados en esta materia.
Introducción
¿Cómo se apunta una pieza para lograr el mayor alcance?: Por 45º, es decir, `por el sexto punto de doce en que se dividiría el arco de una escuadra con su plomada y un brazo más largo que el otro para meter en el hueco de la pieza.
(La nova stientia de Nicolo Tartaglia. Venecia. 1550)
-
Desde que aparecieron las primeras armas de fuego existió la evidente necesidad de aplicar sus fuegos acertadamente en el blanco y así surgieron los primeros y elementales aparatos de puntería. El desarrollo de estos elementos de puntería siempre estuvo muy ligado al estado de la técnica, evolucionando su diseño y naturaleza a la par que ella para la materialización de la visual de la mira y cálculo de la trayectoria que ha de seguir el proyectil.
Ilustración nº 1
COLLADO; página 36V
Imagen
imag

Al aparecer la artilleria en el campo de batalla adquirió mayor importancia la correcta dirección del tiro para aplicar el fuego sobre el blanco y al constituirse unidades de tiro, con varias armas, era imprescindible el que todas convergieran sobre él a partir de los datos de localización para alcanzar el efecto masa con precisión en la destrucción.

_________________
UN AMIGO NO ES AQUEL QUE TE SECA LAS LAGRIMAS, SINO AQUEL QUE EVITA QUE LAS DERRAMES


2015 05 12, 8:05
Perfil

Registrado: 2013 02 25, 4:38
Mensajes: 3406
Mensaje sin leer LA EVOLUCIÓN DE LOS SISTEMAS DE DIRECCIÓN DE TIRO
Así surgieron los sistemas de dirección de tiro, como conjunto de elementos que enlazados ordenadamente entre sí y funcionando de una manera coordinada, permitían realizar la puntería continuada de las armas para batir los blancos que pueden encontrarse o no en movimiento.
El camino recorrido en el diseño de los sistemas de dirección de tiro para la Artillería ha estado condicionado por la evolución de las técnicas a emplear, desde las que recogían los más rudimentarios conocimientos geométricos del hombre hasta nuestros días en que el desarrollo en el campo de la electrónica es vertiginoso, lo que ha proporcionado un alto grado de exactitud, precisión y eficacia.
Antecedentes
Siglos XIV y XV
Los documentos de la época no ofrecen datos suficientes para deducir los sistemas de puntería de los materiales. Sin embargo puede afirmarse que hasta el siglo XVI se reducían a efectuar la puntería a ojo, utilizando las joyas que solían tener algunas piezas para dar dirección y confiar a la destreza y práctica del apuntador los alcances, recomendándose por única regla empezar el tiro corto (1).
La lentitud en las operaciones era suficiente para que una distancia tal como el alcance máximo de las piezas, pudiera ser recorrido en menos tiempo del que se necesitaba para cargar y apuntar las piezas entonces en uso.
Por esta razón, cuando el que llegaba a un castillo o plaza sentía alguna inquietud acerca del recibimiento que pudieran hacerle –y tenía, al mismo tiempo, autoridad para mandarlo- disponía que al llegar a una distancia prudencial hicieran todas las piezas una descarga, que por dejar a salvo la seguridad del que llegaba llamábase salva.
4
Con lo que, conservada la costumbre, cuando ya la precaución era ineficaz, vino a transformarse la salva, garantía de seguridad en honor rendido al que se acercaba.
Puede decirse que los artilleros en esta época servían las piezas valiéndose de la práctica adquirida en la guerra, sin sujetarse a principios científicos de ninguna especie. Pero aunque desconocemos los sistemas de puntería empleados, la aparición de las joyas de puntería a fines del siglo XIV, nos hacen suponer que estaban en posesión de nociones muy aceptables para el arte.
Y a finales del siglo XV ya contaba el servicio de las armas con la escuadra y el nivel como elementos de puntería.
Siglos XVI y XVII
En esta época casi todas las piezas venían ya dotadas de joyas y de la culata, identificados por medio de resaltes, muescas o escudetes, y en ocasiones aparece materializada la línea de mira por un nervio corrido a lo largo de la pieza en su parte alta. Muchas, contaban con el sencillo mecanismo, ya conocido de tiempo atrás, que recibía el nombre de cobija, y se destinaba a proteger el fogón y a evitar que tomara fuego la carga por accidente.
El primer manual de técnica artillera que se sitúa hacia 1537, fecha en que se publica la Nuova Sciencia de Tartaglia (2), fue encontrado por Arántegui tratándose de una especie de cartilla o de instrucción destinada a los que aspiraban a sentar plaza en Artillería y que al referirse a las punterías advierte... alcanza un cañón serpentino de puntería de punto en blanco 500 pasos, hasta 550, y con un dedo de caza tira 100 pasos más, que son 600, y con menos de dos dedos tira 700 pasos: así como va creciendo la caza va multiplicándo los pasos y hase de tener esta orden tirando por llano... una culebrina alcanza de punto en blanco 700 pasos y con un dedo de caza alcanza 150 pasos más... (3).

Otros pasajes del citado Memorial encierran todo un conjunto de correcciones antes del tiro al prevenir al buen artillero que debe mirar si la pólvora es muy soberbia o floja, hoy día decimos vivacidad de la pólvora; el calentamiento del material que como haya tirado cuatro o cinco tiros ha de quitar de la dicha pólvora, influencia de la duración del fuego en la precisión y alcance del tiro; mirar cuando asesta su pieza que estén las ruedas parejas y que esté encabalgada igualmente la dicha pieza y los muñones por parejo, influencia de la inclinación del eje de muñones; también ha de mirar el artillero el tiempo, si es húmedo, influencia de la densidad del aire y temperatura de la pólvora; y asimismo contra el viento se le ha de dar algo más caza, influencia del viento.
Algunos autores atribuyen esta Memoria al capitán Luis Pizaño ya que en una Instrucción dada por él recoge todo lo anterior (4).
Parece ser, de acuerdo con lo que deducimos de dos manuscritos de mediados el siglo XVI que se conservan en la Biblioteca Nacional y que nos revela Arantegui en su Bibliografía Artillera de España, que el empleo para hacer punterías de la escuadra que divide en seis puntos y cada uno de estos en doce minutos, es muy antiguo y cuando de hacerla y usarla, se entretiene en varias cuestiones sobre el tiro, en las que entra en juego la mira de detrás y la de delante. Y para mayor claridad en otro de los manuscritos se dice que... la escuadra está dividida en seis grados, y cada grado en seis puntos; y dados los alcances de punto en blanco y a todo vuelo, reparte la diferencia entre los treinta y seis puntos, y lo que a cada uno toca es el aumento de alcance por cada punto más de elevación..., y salpica el texto con reflexiones como esta: que la artillería tiene tanto que aprender, que jamás ninguno es bastante a saber todo lo que el arte se contiene; así que muchos hombres hay que saben más que otros, más con todo aqueso no saben toda la arte entera... (5).
6
Es lo cierto que a pesar de que la Artillería en el siglo XVI fue ganando terreno y encontrando sitio en el organigrama de los ejércitos, cabe señalar que su efectividad y precisión eran, en muchas ocasiones, entre milagrosas y casuales, pues no había dos piezas iguales, por ello el tiro, enfocado con los mismos planteamientos e incluso por los mismos artilleros, resultaba con notables variaciones en alcances y trayectorias.
En la Plática Manual de Artillería de Luis Collado, obra escrita en el año 1592, se le dedica una especial atención y respecto a la puntería de las piezas dice que... Acaesce muchas vezes, que hauiendo qualquier platico Artillero apuntado como conuiene fu pieça, y de tal manera que al parefcer de quâtos la miran la juzgan por bien apûtada, Y defpues de hauer difparado, hara alto, ò baxo, ò auieffo el tiro fuera de modo, lo ^q haze quedar corrido, y muy côfufo al que la hauia apuntado...
Y continua el citado capítulo achacando esto a doce causas o defectos... De los quales vnos proceden de imperfection de la mifma pieça, y otros de las ruedas, y de la caxa, y otros de accidentes que occuren alrededor de la pieça... (6).
Además Collado aconsejaba a los artilleros que junto a todos estos preceptos técnicos no olvidasen de hacer en la boca del cañón una cruz con la bala, invocando el nombre de Santa Bárbara gloriosa.
La realidad es que en esta época las causas de una mala puntería eran achacadas a los defectos del material, emplazamiento de la pieza, a la munición y al ambiente. Estas son las causas por las que durante muchos años la atención de los artilleros estará concentrada principalmente en la fabricación del material y sus municiones, en las que indudablemente influirá también el estado de la tecnología.
Las formas de efectuar la puntería, que consideradas hoy día pueden considerarse muy rudimentarias, estaban basadas en primer lugar en el uso de

_________________
UN AMIGO NO ES AQUEL QUE TE SECA LAS LAGRIMAS, SINO AQUEL QUE EVITA QUE LAS DERRAMES


2015 05 12, 8:16
Perfil

Registrado: 2013 02 25, 4:38
Mensajes: 3406
Mensaje sin leer LA EVOLUCIÓN DE LOS SISTEMAS DE DIRECCIÓN DE TIRO
Imagen
subir fotos online
Imagen
subir fotos a internet
Imagen
subir imagenes

puntos, y minutos de la Efquadra, para dar elevación al tiro, considerando este elemento auxiliar... como el más apto, y cierto inftrumento, que para efte effecto fe hà hallado fea la efquadra, facada de la quarta parte del circulo, inuentada de los valientes maeftros Tudefcos... (7).
Ilustraciónes nº 2, 3 y 4
COLLADO: páginas 38V, 39 y 41
Eran los tiempos en que las punterías se realizaban por el raso de los metales o raso del ánima, para dar en el blanco. La primera de las citadas, denominada también de punto en blanco, con reglas empíricas para conseguir mayor o menor alcance, pudo emplearse en tanto que las distancias de tiro eran cortas, consistiendo en suplementar la faja alta de la culata con un taco de madera, de altura igual a la diferencia de diámetro de la culata y la boca, lo que constituía ya un alza rudimentaria; la segunda prevaleció sin embargo para dar elevación a las piezas y se empleaba el cuadrante graduado, con los brazos largos en escuadra, uno de los cuales se introducía por la boca de la pieza y se apoyaba en ella a lo largo de su generatriz inferior.
Ilustraciones nº 5 y 6
COLLADO: láminas página 42 y 51

Imagen
imagen jpg

Imagen
subefotos

_________________
UN AMIGO NO ES AQUEL QUE TE SECA LAS LAGRIMAS, SINO AQUEL QUE EVITA QUE LAS DERRAMES


2015 05 12, 8:31
Perfil

Registrado: 2013 02 25, 4:38
Mensajes: 3406
Mensaje sin leer Re: HISTORIA DE LA ARTILLERIA
A principios del siglo XVII un artillero andaluz de Baeza, Cristóbal Lechuga (8), publicó en el año 1611 su Discurso de la Artillería, cuyo contenido alcanza cuanto se conocía de ciencia artillera a principios del siglo XVII, debiendo servir de texto en la escuela de Milán, pues enseña el manejo de las piezas, alcances, punterías, retrocesos y causas de las desviaciones, y hablando del tiro de noche describe un tubo provisto de nivel que coloca sobre la pieza para apuntar, el empleo de una brújula dotada de nivel para dar dirección y corregir la inclinación del eje de muñones y el modo de hacer la puntería indirecta sobre una linterna, provista también de brújula, que servía de blanco auxiliar.
Por la misma época otro artillero toledano de Yepes, Diego Ufano, publica en el año 1613 un Tratado de la Artillería, que fue traducido a varios idiomas, donde podemos encontrar numerosos datos que permiten formar una idea bastante exacta de lo que era el servicio de una pieza en aquel tiempo. La puntería se realizaba o bien dirigiendo el eje de la pieza sobre el blanco, es decir, por la línea de tiro natural, o apuntando por los puntos más altos de la culata y del brocal, por el raso de los metales; o en el caso de tiro a grandes distancias con cañón y de tiro curvo con mortero, dando las elevaciones correspondientes por medio del cuadrante o cuarto de círculo.
El primer sistema se practicaba sólo a cortas distancias, es decir, aquellas en que se calculaba que el proyectil recorría la línea recta de la primera parte de la trayectoria de Tartaglia. Se creía que esta distancia era siempre la mitad del alcance de la pieza apuntada horizontalmente por la línea de mira natural, o sea por los puntos más altos de la culata y de la boca. El mismo Ufano denunciaba sin embargo el carácter empírico de esta regla y su falta de exactitud.
Para obtener una línea de mira paralela al eje de la pieza se colocaba en el brocal un suplemento de madera cuya altura era igual a la diferencia entre
los radios de las molduras de la culata y de la boca; otras veces se apuntaba por el raso de los metales al punto que se quería batir, se colocaba después el suplemento citado de madera, pero en la faja alta de la culata y la línea de mira que resultaba, cortaba al blanco en un punto, que era el que debía tomarse de referencia al dirigir la visual por el raso de metales para efectuar una puntería correcta. Hay que suponer sin embargo que la precisión del tiro no sería muy grande, aunque cuenta casos notables de aciertos artilleros que al primer tiro arrancó el timón de una barca y otro que rompió las amarras de una embarcación.

Imagen
subir fotos online

Sin embargo la desigualdad de las piezas impedía que aun en las del mismo tipo y calibre hubiera posibilidad de homogeneización de los resultados de tiro, pues para cada ejemplar de pieza correspondía a cada distancia un ángulo de tiro distinto. Lo que no se remedió sino cuando los procedimientos de fabricación consintieron dar a las piezas y a las municiones unas características constantes.
Nacieron entonces las primeras tablas de tiro, que reducidas en un principio a un cuadro de equivalencias entre distancias y ángulos de tiro, fueron recogiendo nuevos datos a medida que los conocimientos balísticos y los métodos de experimentación lo consintieron.
Ilustraciones nº 7, 8 y 9

Imagen
subir foto

_________________
UN AMIGO NO ES AQUEL QUE TE SECA LAS LAGRIMAS, SINO AQUEL QUE EVITA QUE LAS DERRAMES


2015 05 18, 7:22
Perfil

Registrado: 2013 02 25, 4:38
Mensajes: 3406
Mensaje sin leer Re: HISTORIA DE LA ARTILLERIA
FIRRUFINO: páginas 40, 57 y 60
Julio César Firrufino en el capítulo XXVI de El Perfeto Artillero; teoría y plática (1642), ya cita ocho métodos de puntería: Tirar a nivel o raso del ánima, por el raso de los metales o punta en blanco, con metales rasos o por joya, dentro de la puntería, fuera de la puntería, con todo el vivo o metales parejos, muerto el vivo y debajo de la puntería. Las punterías, incluso de noche, utilizando referencias o valiéndose de la escuadra, nivel y perpendículo, son temas que constituyen la teóríca del arte y el artillero ha de conocer y saber poner en práctica perfecta y diligentemente valiéndose de los catorce principales instrumentos con que siempre ha de andar.Ilustración nº 10 FIRRUFINO: página 62

Imagen
subir imagenes

Siglo XVIII
Al comenzar el siglo XVIII la artillería había alcanzado ya la mayoría de edad por lo que respecta a las bocas de fuego, aunque durante las primeras décadas se siguió arrastrando la anarquía reinante en los siglos anteriores en cuanto a calibres, dimensiones y denominaciones de las piezas. Los ejércitos de los siglos XVI y XVII dispusieron de los más heterogéneos parques de artillería; el municionamiento era

Imagen
subir foto

Imagen
imagen jpg

un grave problema; la primera preocupación del artillero consistía en determinar el calibre de la pieza recibida. Felipe III había tratado, infructuosamente, de poner orden reduciendo los cañones a cuatro modelos.
Al concluir la guerra de Sucesión Felipe V normaliza la fabricación de piezas de artillería de bronce y envía a las fundiciones de Sevilla, Valencia y Barcelona, los planos de fabricación del sistema declarado reglamentario, prohibiendo cualquier otro modelo.
Ilustraciones nº 11 y 12
Al pie de los cañones: páginas 98 y 99
El estado de la técnica en esos tiempos no permitía todavía el emplear procedimientos para la dirección del tiro que realmente fueran eficaces. Así que el tiro de los cañones tenía un carácter autónomo por piezas que dejaban reducida su eficacia al grado de instrucción de las unidades.
Siglo XIX
Durante mucho tiempo cada pieza tuvo su tabla de correspondencia entre ángulos de tiro y alcances y aquellos se dieron con la escuadra. En más de una ocasión se intentó sustituirla y conocemos un alza española del año 1807, que es una regleta de latón con trece aberturas numeradas y dispuesta para apoyarse en la faja alta de la pieza; otra muy ingeniosa, con un juego de espejos, realizada en 1832 por el coronel don Luis María Sarasti; y la colección de quince proyectadas por don Joaquín Navarro Sangrán, respondiendo a la teoría desarrollada en su Sistema de puntería, único, para toda clase de piezas de Artillería.
En junio de 1839 la Junta Superior Facultativa de Artillería examinó una Memoria sobre un diseño de alza-graduador que había proyectado el coronel Luna y en noviembre del mismo año se leyó otra Memoria dando cuenta de un ingenioso instrumento, ideado por el vocal de la Junta don José Odriozola, denominado alza-cuadrante. En febrero del año siguiente se
12
volvieron a estudiar ambas, decidiéndose que aunque el de Luna servía más bien como escuadra graduada que como alza, se enviase a La Coruña con su Memoria y con el de Odriozola hacer pruebas comparativas con el alza común.
Un alza, denominada así porque se trataba de alzar la boca del cañón, era en esencia una regla graduada en distancias, en milímetros o en unidades lineales de otro sistema. Al tratar de este punto don Ramón Salas en su Prontuario, dice: Un cañón se apunta después de entrado en batería. Después de apuntarle se le da la elevación, que en dársela acertada está la habilidad de las punterías. Para esto hay tres medios: el alza, proscrita entre nosotros; el marcar las cuñas, medio grosero e inexacto, inservible de noche y sin relación alguna matemática con la verdadera elevación del ánima; la escuadra, con la cual bien manejada y supuesto el perfecto paralelismo de las paredes del ánima con su eje (lo cual no puede suceder sino al salir la pieza de la fábrica y nunca después que ha hecho fuego, porque queda degradada con el golpeo de las balas), puede, en efecto, darse la conveniente graduación a una pieza; pero al frente del enemigo, ¿cómo se hace? Por la faja alta de la culata no ofrece más que errores, y por la boca, ¿quién se mete en la cañonera?.
La solución que proponía Salas fue dotar a cada pieza de un eclímetro, para lo que bastaría situar en el cascabel una sección vertical, fijando su parte más alta un perpendículo y mediante un arco graduado, grabado en la propia cara de la sección, poder medirse en cada caso el ángulo de tiro de la pieza. Pero aunque el sistema fue bien informado por la Junta Superior Facultativa, los perfeccionamientos del material vinieron a hacerlo inútil.
En la segunda mitad del siglo XIX comenzó a utilizarse un alza que tenía forma de barra o regla de sección semicilíndrica, de bronce, que se subía y bajaba sobre una cajera, también de bronce, sujeta con tornillos a un resalte
con cara situado en la parte alta de la culata, detrás del fogón. La regla tenía en su cara plana, que se presentaba hacia el apuntador, las divisiones en grados para las diferentes elevaciones; en su parte superior llevaba tallado un ángulo con el vértice hacia abajo, para formar el ocular. Esta regla se fijaba en la posición deseada por medio de un tornillo de presión.

_________________
UN AMIGO NO ES AQUEL QUE TE SECA LAS LAGRIMAS, SINO AQUEL QUE EVITA QUE LAS DERRAMES


2015 05 18, 7:34
Perfil

Registrado: 2013 02 25, 4:38
Mensajes: 3406
Mensaje sin leer Re: HISTORIA DE LA ARTILLERIA
El punto de mira era una chapa gruesa de metal, cortada en forma triangular que se fijaba con dos tornillos en la medianía de la pieza.
13
Ilustración nº 13
Alza española
Hubo también un alza de barra de sección hexagonal, en cuyas caras iban marcadas con diferentes graduaciones a emplear según se tirase con una u otra de las modalidades entonces al uso: carga ordinaria y bala, carga reducida y bala, carga reducida y granada, carga reducida y metralla. Como el hexágono de la sección de la barra era el que se obtendría cortando a un trapecio los vértices correspondientes a la base mayor, siempre quedaban tres de sus caras a la vista del apuntador; la barra tenía dos posiciones; en una de ellas se podían ver las tres primeras graduaciones reseñadas; la última graduación estaba en la cara del centro de la otra posición de la barra. En las dos caras restantes se grababa la clase de pieza a que correspondía el instrumento y las equivalencias de unidades, porque ya entonces se había adoptado el sistema métrico.
Este tipo de alzas se instalaba lateralmente en una mortaja o encastre labrado sobre la lámpara o parte redondeada de la culata, sujeta por tres o cuatro tornillos. La regla a que nos hemos referido se fijaba en la posición deseada por medio de un tornillo de presión, como siempre.

Imagen
subir fotos

En la parte superior de la regla iba la llamada cabeza del alza, en cuyo borde superior se labraba la consabida abertura triangular que había de constituir el ocular. El punto de mira estaba formado por un cono de acero fijo a un soporte de bronce sobre el muñón del lado correspondiente, mediante cuatro tornillos. Naturalmente, al visar el punto de mira y el blanco por el ocular, con la regla en la división cero, la pieza estaba horizontal.
Como se comprende hubo muchos modelos de estas alzas, pero todas venían a ser lo mismo. Al llegar los cañones rayados se introdujo una modificación en la cabeza del alza, consistente en poder trasladar el ocular lateralmente, mediante un tornillo de paso fino, para poder corregir por derivación, o desvío lateral que el giro del proyectil provoca en la trayectoria; y como al mismo tiempo se iba afinando más en las correcciones del tiro, la modificación permitía también corregir el tiro por viento lateral. Hubo algunas alzas llamadas inclinadas, porque se colocaban formando un ángulo con el plano de tiro, para corregir de este modo la derivación del proyectil, observada en polígono.
En las alzas de la década de 1870 ya no tenían las diferentes graduaciones según la clase de proyectil y carga, sino que obtenían los datos y correcciones correspondientes en las tablas de tiro. En cambio algunas alzas tenían para cada elevación grabados los segundos de duración de trayectoria, para poder graduar las espoletas de tiempo.
La puntería en dirección se realizaba a simple vista, bien moviendo la pieza hasta situar el blanco en la línea de mira, bien haciendo la puntería por alineación a vanguardia, valiéndose de un juego de pínulas, y sirviéndose luego, para rectificarla, de una referencia –generalmente una mira- que se colocaba a retaguardia.
Aunque aquellas alzas podían considerarse como grandes avances para la artillería, ya en último cuarto de siglo con la perfección que había
15
alcanzado la fabricación de los cañones, sus municiones y la mejora de la calidad y estabilidad de las pólvoras, lo que permitió el alargamiento de las distancias de tiro, resultaban totalmente rudimentarias e inadecuadas pues no permitía aquella forma de apuntar el aprovechamiento de las grandes mejoras balísticas alcanzadas.
Bien es verdad que las alzas descritas, además de su tosquedad, como retrocedían con el cañón, no permitían la puntería continua, por lo que el artillero podía afinar la puntería antes de disparar pero luego tenía que apartarse de la pieza. Al adoptarse los frenos hidráulicos, con la disminución del retroceso, se podía seguir apuntando desde unos dos metros detrás de la pieza. Pero fue necesario llegar al perfeccionamiento de la adopción de la cuna, por la que se desliza el tubo de la pieza al retroceder, permitiendo inmovilizar las alzas disponiéndolas sobre la cuna, que seguía todos los movimientos del cañón menos el de retroceso.
La puntería pudo desde entonces realizarse sin solución de continuidad hasta el momento de salir el proyectil, lo que era muy importante para batir blancos en movimiento como en el caso del tiro naval y de la artillería de costa, pues mientras unos sirvientes de la pieza actuaban sobre la dirección de esta moviendo los platillos de alza y deriva de que estaban dotadas las miras de puntería recogiendo todas las correcciones introducidas por alcance y deriva independientemente de la dirección en que apuntase la pieza, el apuntador sólo se ocupaba de visar constantemente el blanco.
El último perfeccionamiento antes del cambio de siglo permitió también la adopción de miras ópticas, que desde hacia algún tiempo propugnaba el oficial de la Marina de EE.UU. de América Bradley Fiske, que argumentaba con razón que los hilos cruzados que colocaba en su anteojo, dicen que los primeros que empleó fueron cabellos de un guardiamarina, permitían al apuntador saber exactamente donde tenía que ver el blanco, con
16
una enorme ganancia en precisión respecto a las miras abiertas. Además con un aumento de cuatro veces el tamaño del blanco y un campo visual mayor que el que permitían los reducidos mandiletes y mirillas, abarcando así el anteojo blancos navales de más de 150 m a 1.000 m de distancia.
El entusiasmo ante estas innovaciones hacía pensar a los artilleros que los sistemas de dirección de tiro estaban cambiando pasando de ser un método de suerte a convertirse en una ciencia. Pero aún quedaban muchas cuestiones por resolver, entre ellas la apreciación de la distancia de tiro.
Hasta ahora en todas las operaciones del tiro la determinación de la distancia batería-blanco ha sido fundamental y se apreciaba en un principio a ojo. Cuando las distancias de tiro van aumentando se comienza a padecer la incertidumbre de tal método. Ya en 1851 se encuentra en el memorial noticia de un anteojo telemétrico debido al capitán de la Artillería francesa M. Terssen fundamentado en el fenómeno de la refracción, pero hasta 1881 no se resuelve ensayar en España instrumentos de esta naturaleza.
Hacia el año 1880 hizo su aparición el método triangular del general austriaco Roskiewicz que se componía de dos anteojos paralelos y unidos, la separación entre los cuales constituía la base para la medición de la distancia, disponiendo el de la izquierda de un retículo fijo y el de la derecha de un hilo vertical que podía trasladarse por medio de un tornillo graduado. Para medir la distancia al blanco se apuntaba con el de la izquierda y a continuación se llevaba a coincidir el hilo de la derecha con el mismo blanco, sirviendo la lectura indicada por el tornillo para entrar en una tabla donde se podíamos leer la distancia correspondiente. Este aparato podía medir distancias entre 500 y 8.000 m con menos de 25 m de error a la distancia máxima.
El francés Boulanger ideó un telémetro basado en la velocidad del sonido, pero lógicamente había que esperar a que el enemigo disparase ya que el aparato consistía en un tubo de cristal lleno de líquido y graduado que
en su interior llevaba dos discos unidos por una varilla paralela el eje del tubo.

Se preparaba el aparato partiendo de una posición horizontal con el disco del extremo en el origen de la graduación y cuando se veía el fogonazo se colocaba en posición vertical permaneciendo así hasta que se escuchase la detonación del disparo, en cuyo momento se colocaba de nuevo en posición horizontal, indicando la posición del otro disco sobre una escala graduada de 25 en 25 m la distancia al blanco.
Pero nada de ello era satisfactorio ya que se dejaba a los jefes de pieza y a los apuntadores la responsabilidad de la dirección del tiro, que en el fragor del combate no tenían manera de distinguir las explosiones propias de las producidas por otros proyectiles disparados por piezas de igual o parecido calibre, además de que el humo de la pólvora contribuía a entorpecer la correcta dirección del tiro
La puntería en alcance y en altura vio luego entrar a su servicio eclímetros de tipos diversos, escuadras de nivel, clitógrafos, y cuando se introdujeron los materiales de línea de mira independiente aparecieron los niveles de ángulos de situación.
Ilustraciones nº 14, 15, 16 y 17
GOVANTES: 2ª bis, 15ª bis, 28ª y 31ª 17

Imagen
sube fotos

Imagen
subir fotos online

Imagen
subirimagenes

_________________
UN AMIGO NO ES AQUEL QUE TE SECA LAS LAGRIMAS, SINO AQUEL QUE EVITA QUE LAS DERRAMES


2015 05 18, 7:48
Perfil

Registrado: 2013 02 25, 4:38
Mensajes: 3406
Mensaje sin leer Re: HISTORIA DE LA ARTILLERIA
En el año 1881 la Junta Superior Facultativa experimenta un telémetro de campaña que se considera inaceptable. Desde entonces ya no se abandona esta preocupación, sólo que la atención se siente atraída singularmente por las necesidades de la artillería de costa; para ella se ensayan y se proyectan diferentes modelos, y al fin se declaran reglamentarios el telémetro Salmoiraghi-Bellón, de base vertical para grandes cotas (6-VII-1898); el Zaragoza, de base vertical también (4-III-1899, y de gran perfección; el de sistema Madsen, con base horizontal (4-III-1899); y, años después, el estereoscópico Barr Stroud, de 2´74 de base (8-IV-1911).
Imagen
sube

MUSEO MILITAR DE CARTAGENA: Telémetros Salmoiraghi, Zaragoza y Barr Stroud
En el año 1887 se ensayó un sistema de puntería indirecta, para la que se utilizaba un modelo de alidada de reflexión, de la que era autor el general don José López Pinto y que constituye el antecedente de la puntería con goniómetro y espejo, que se emplearía en el siglo siguiente en las baterías de sitio y plaza.
De la simple apreciación de distancias se pasó a la realización de verdaderas operaciones topográficas para la preparación del tiro. La observación requería el auxilio de aparatos ópticos.

Imagen
sube imagenes

Imagen
imagenes gratis

_________________
UN AMIGO NO ES AQUEL QUE TE SECA LAS LAGRIMAS, SINO AQUEL QUE EVITA QUE LAS DERRAMES


2015 05 18, 8:00
Perfil

Registrado: 2013 02 25, 4:38
Mensajes: 3406
Mensaje sin leer LA EVOLUCIÓN DE LOS SISTEMAS DE DIRECCIÓN DE TIRO
Imagen
subir imagenes

Del estado de la técnica en cuanto a la dirección del tiro en los años finales del siglo XIX nos da idea lo escrito en una revista especializada: El aparato usado en Inglaterra para comunicar a la batería las indicaciones convenientes a la puntería de los obuses es el inventado por el Comandante de Ingenieros Mr. Watkin ... fundamentado en la línea de mira que determina un anteojo y la resolución del triángulo rectángulo cuya hipotenusa determinan el blanco y la batería>>. Al aparato se le denominará encontrador de distancias (9).
Ilustración nº 21
Memorial de Artillería: Encontrador de distancias
De las aplicaciones de la electricidad a la Artillería es un buen antecedente lo que piensan los artilleros en el año 1891, pues de una serie de artículos publicados en el memorial de Artillería extraemos lo siguiente: Amplio, como ningún otro, es el campo que la electricidad ofrece a la ciencia artillera... Y de lo conseguido hasta la fecha presenta los adelantos científicos-artilleros que más llaman la atención. Son estos el telémetro eléctrico sistema Fiske el que dice estar ya en servicio en los buques en Chicago y Baltimore (10).
Ilustración nº 22
Memorial de Artillería: Telémetro FISKE 19

Imagen
sube imagenes

Imagen
sube

_________________
UN AMIGO NO ES AQUEL QUE TE SECA LAS LAGRIMAS, SINO AQUEL QUE EVITA QUE LAS DERRAMES


2015 05 21, 8:49
Perfil

Registrado: 2013 02 25, 4:38
Mensajes: 3406
Mensaje sin leer Re: HISTORIA DE LA ARTILLERIA
Imagen
imagen

ealmente hasta el momento la aplicación de la electricidad en España o ha ido más allá de los aparatos foto eléctricos, que se experimentaron en el mes de julio de 1891 en el campo de tiro de Carabanchel, quedando patente su necesidad para el tiro de artillería durante la noche, con los dos adquiridos recientemente a la casa Sautter-Lemoinier y compañía, que han demostrado su potencia, alcance y precisión (11).
Ilustración nº 23 y 24
Memorial de Artillería: Proyectores Siemens-Schuckert de 90 y 110 mm
Y cuando ha finalizado el siglo XIX un ilustre y práctico artillero español refiriéndose a la electricidad que califica como germen de nueva vida industrial, intangible como la vida humana, añade que... conduce nuestra voz á través de delgados alambres á miles de metros de distancia; los signos que marcamos sobre el papel son reproducidos al otro lado de los mares por la poderosa corriente eléctrica que transita por los gruesos alambres del cable submarino. La luz brilla en el enrojecido alambre de la lámpara incandescente, ó nace entre los separados carbones del arco voltaico...
20
Todos los adelantos realizados en el siglo que terminaba, revisten un sello característico de magnificencia, pero ninguno como el de la electricidad. Aquellas convulsiones de la rana de Volta parecen esfumadas en un lejano pasado, y parece increíble que ellas fuesen el origen de las ignoradas convulsiones, de un agente desconocido que produce luz, calor, energía, que transmite la voz y la escritura y que conserva nuestra propia voz en los rugosos cilindros del fonógrafo (12).

Imagen
imagen

Nuestro soñador e ilusionado artillero había sido testigo del paso del cañón liso al rayado, desde que Cavalli en el año 1846 lo realizase prácticamente para disparar proyectiles oblongos; la evolución de estos y su carga por la recámara; los avances en la fundición de los materiales y el empleo de las pólvoras prismáticas hasta conseguir velocidades iniciales de 700 m/seg. En fin todo el progreso de la Artillería como no lo había experimentado en los siglos anteriores.

Imagen
subir imagen

ero la primera acción de tiro antiaéreo con derribo tuvo lugar para el ejército español el 1 de julio de 1898 en la isla de Cuba durante el combate de San Juan que hizo fuego sobre un globo cautivo consiguiendo alcanzarle el cuarto disparo (13).
Ilustración nº 25
Memorial de Artillería: Cañón Krupp de 6´5 cm para el tiro contra globos
Aunque ninguno de los protagonistas era consciente en aquel momento de la futura repercusión del hecho, a partir de él se inicia un nuevo camino en el desarrollo de los sistemas de armas que han de enfrentarse a la amenaza aérea, que si bien en este momento estaba representada por los globos en cautividad y se batió con medios circunstanciales, haría necesario el progresivo avance de la aviación que pondrá pronto en el aire otros elementos.
Los telémetros fueron progresando en sus dos modalidades: los de coincidencia propugnados por los ingleses y los estereoscópicos desarrollados por los alemanes.
Todo el siglo XIX será por tanto una época de transición que se prolongará a lo largo de las tres primeras décadas del siglo XX, pues los
21
descubrimientos que se vienen realizando superan a lo imaginado por el hombre hasta entonces, ramificándose las ciencias por su extensión, no bastando la imprenta necesitándose la estereotipia, el telégrafo óptico pasa a ser eléctrico, el vapor hace volar a las naves por los océanos acercándolos a los continentes, en fin las máquinas se multiplican y la guerra se sirve de todas ellas.

_________________
UN AMIGO NO ES AQUEL QUE TE SECA LAS LAGRIMAS, SINO AQUEL QUE EVITA QUE LAS DERRAMES


2015 05 21, 9:08
Perfil

Registrado: 2013 02 25, 4:38
Mensajes: 3406
Mensaje sin leer Re: HISTORIA DE LA ARTILLERIA
Imagen
sube fotos

No menos importantes en el campo de las innovaciones militares fueron las fuentes de energía, los combustibles y la electricidad, así como la navegación submarina.
En España, al comenzar el siglo XX, para la correcta dirección del tiro en las baterías de costa, se continúan empleando los sistemas telemétricos de base horizontal Madsen y el polar de Salmoiraghi, apoyándose el despliegue de las baterías de Cartagena en las alturas de los castillos de Galeras y San Julián (14).
Ilustración nº 26 y 27
Fuertes de Galeras y San Julián
Organización artillera, Cartagena. Año 1900
El sistema Madsen estaba constituido por dos estaciones telemétricas, una principal compuesta de observatorio y gabinete, una estación auxiliar, una estación-bateía y dos observatorios laterales.

Imagen
subir imagenes

_________________
UN AMIGO NO ES AQUEL QUE TE SECA LAS LAGRIMAS, SINO AQUEL QUE EVITA QUE LAS DERRAMES


2015 05 21, 9:24
Perfil

Registrado: 2013 02 25, 4:38
Mensajes: 3406
Mensaje sin leer Re: HISTORIA DE LA ARTILLERIA
Imagen
subir imagenes gratis
Imagen
subir imagenes gratis

En la principal, se halla instalado un anteojo, para seguir constantemente al blanco, un grafómetro, un timbre, para fijar el instante de las lecturas, y el tubo acústico, que se comunica con el gabinete, en el que se encuentra el plano cuadriculado, donde se han fijado la situación de las estaciones telemétricas. La estación auxiliar es igual a la principal sólo que se ha sustituido el tubo acústico por un teléfono.
En la estación-batería existe un plano telemétrico donde se sitúan las posiciones sucesivas del blanco por sus coordenadas facilitadas por la estación central y se mide la distancia a la batería y se calcula la velocidad del blanco. En el plano de observación se sitúan los impactos y se calculan los desvíos de las descargas sucesivas, que se irán haciendo a la orden del capitán de la batería y siguiendo las reglas de corrección del tiro.
Un sistema que aunque muy rudimentario en aquellos tiempos se manejaba con soltura y eficacia por tres oficiales y diecisiete de tropa.
La ejecución del tiro de costa constituía una gran preocupación entre los artilleros y se reconoce la organización modelo que habían alcanzado las baterías de Cartagena bajo la dirección del coronel Izquierdo, pero que sin embargo necesitan de un elemento director de tiro idóneo. No tardará en aparecer un nuevo sistema de puntería para la determinación de las posiciones futuras del blanco marítimo en movimiento por medio de
23

Imagen
sube fotos


predictores, tales como el primer modelo ideado por el capitán Costilla (21-V-1902) (15).
Ilustraciones nº 28 y 29
Memorial de Artillería: Predictor Costilla, dos láminas
El resultado final es que un blanco en movimiento sobre la superficie del mar con este procedimiento puede ser batido con una descarga cada minuto, lo que desgraciadamente no se puede alcanzar más que con muy contadas piezas de costa entre las que poseemos. El capitán Costilla se ha adelantado con su invento a las posibilidades del material por lo que urge el adquirir piezas de tiro rápido.
Hagamos un paréntesis para dejar constancia que a cargo del Cuerpo de Artillería existen en esta época en España los siguientes establecimientos: Fábrica de Trubia, fabricación de cañones, obuses y proyectiles de todas clases, atendiendo incluso las peticiones de la Marina; Fábrica de Oviedo, fabricación de armamento portátil; Fábrica de Murcia, fabricación de pólvoras negras y pardas; Fábrica de Granada, fabricación de pólvoras sin huno y materias explosivas; Fábrica de Artillería de Sevilla, Fabricación de piezas de campaña, sitio y montaña, así como proyectiles; Maestranza de Sevilla, fabricación de atalajes, monturas, ruedas, juegos de armas y accesorios; Pirotecnia Militar, fabricación de cartuchería de fusil, espoletas, estopines y cápsulas fulminantes; Fábrica de Toledo, fabricación de cartuchería, armas blancas, objetos artísticos e instrumentos de cirugía; y Taller de Precisión, análisis químicos y mecánicos, y actúa como Centro electro-técnico construyendo telémetros, comparadores, compases Palmer, manómetros Crusher y verificadores.
En estos primeros años del siglo van a hacer su aparición en el cielo los primeros blancos aéreos, son los globos, si bien todavía no se piensa en batirlos sino en utilizarlos en provecho propio. Nada hacía presagiar en el campo bélico que aquel endeble vehículo, el Flyer, construido por los
25
hermanos Orville y Wilbur Wright, que sobrevoló las dunas costeras de Kitty Hawk en Carolina del Norte (EE.UU.) el 17 de diciembre de 1903 recorriendo apenas unos metros, marcaba el inicio de una etapa singular en la historia de la conquista del espacio.
Pero es lo cierto que el caso del avión es el más revelador pues su empleo en la guerra, desbancando al globo aerostático, obliga a impulsar fuertemente la investigación tras las experiencias deducidas en combate, centrándose en su fabricación y mejora de sus cualidades de vuelo: velocidad, capacidad, autonomía, altura y maniobrabilidad, que serán factores con un progreso insólito en unos pocos años.
Si bien hemos de hacer constar que este período es evolutivo para las armas en el aspecto mecánico, que tratan de aumentar su velocidad de fuego y su movilidad táctica, que afectará principalmente a la configuración de las piezas y las municiones a emplear. Es decir, que el medio de facilitar el servicio de las piezas y aumentar la rapidez del fuego, será simplificar la carga y abreviar la puntería, necesario principalmente para la artillería de costa respondiendo a las exigencias de los grandes buques en el combate naval.
El actual procedimiento telemétrico Madsen reglamentario en España, es ya incompatible con los adelantos del día y aún el empleo del telémetro Salmoiraghi tampoco es satisfactorio. Es necesario pues poner la vista en el modelo de alza automática Clarke que los ingleses han adoptado para el tiro de costa. Subsanaremos así la dificultad de que las dos visuales coincidan en un mismo punto del barco, característico del sistema Madsen y se suprimirá una estación en el Salmoiraghi (16).
Desde que en el año 1888 el físico alemán Heinrich Hertz demostró que las ondas electromagnéticas, llamadas posteriormente hertzianas, se comportaban como las de la luz, en el sentido de producir un eco de retorno al
26
ser reflejadas por una superficie metálica, no se había dejado de experimentar en los ámbitos científicos de las naciones más adelantadas.

_________________
UN AMIGO NO ES AQUEL QUE TE SECA LAS LAGRIMAS, SINO AQUEL QUE EVITA QUE LAS DERRAMES


2015 05 21, 9:35
Perfil

Registrado: 2013 02 25, 4:38
Mensajes: 3406
Mensaje sin leer Re: HISTORIA DE LA ARTILLERIA
Conclusión
El diseño y construcción de los sistemas de dirección de tiro para la Artillería ha estado condicionado por la evolución de la tecnología, desde los rudimentarios conocimientos geométricos hasta nuestros días, en los que el vertiginoso desarrollo en el campo de la electrónica, permite un alto grado de exactitud, precisión y eficacia.



mi agradecimiento a (Juan Antonio Gómez Vizcaíno)

_________________
UN AMIGO NO ES AQUEL QUE TE SECA LAS LAGRIMAS, SINO AQUEL QUE EVITA QUE LAS DERRAMES


2015 05 21, 9:37
Perfil

Registrado: 2013 02 25, 4:38
Mensajes: 3406
Mensaje sin leer Re: HISTORIA DE LA ARTILLERIA
El Arma de Artillería


Imagen
imag

Conjunto de las armas de guerra pensadas para disparar proyectiles de gran tamaño a largas distancias empleando una carga explosiva como elemento impulsor. Por extensión se denomina así a la unidad militar que las maneja. Toda pieza artillera tiene dos partes: la boca de fuego, un tubo metálico de determinado calibre y longitud, y el montaje de la misma, denominado cureña o afuste.

El origen etimológico del término «artillería» es bastante confuso y se han planteado diversas teorías destinadas a dar una explicación para el mismo. Podría provenir del latín artillus que significa ingenio. Otra explicación posible es aquella que atribuye la palabra al nombre de un fraile llamado Juan Tillery: con el paso del tiempo el «arte de Tillery» se habría transformado en la palabra «artillería». Una segunda hipótesis sostiene que, específicamente, el término «artillero» era utilizado para designar a aquella persona que «artillaba» o «armaba» un castillo o fortaleza, basándose en una antigua ordenanza del rey Eduardo II de Inglaterra, la cual ordenaba que un solo artillero (o maestre de artillería, conforme al término utilizado en la época) se encargara de la construcción de balistas, arcos, flechas, lanzas y otras armas para abastecer al ejército. Aún hasta el año 1329, el término seguía siendo utilizado de forma genérica y abarcativa, incluyendo no sólo a la estricta maquinaria de guerra, sino también a todo tipo de artefactos civiles y armamento diverso.

La invención de la pólvora (conjuntamente con la de otro artefacto estrechamente ligado al anterior: el cañón) constituíria el próximo hito que revolucionaría el sentido de la artillería y acabaría por definir la actual concepción. En Europa, hay varias referencias en el siglo XIV al uso de piezas artilleras primitivas por los árabes en el sitio de Baza, y se sabe que el ejército de Alfonso XI la utilizó en 1312 en el sitio de Algeciras[cita requerida]. O en una obra sobre los oficios del rey escrita en Inglaterra. En todos los casos se describen una especie de potes de hierro que disparan bolas de piedra y flechas de gran tamaño. En la Batalla de Crécy en 1346 entre Inglaterra y Francia, se tiene constancia del uso de un cañón que empleaba bolas de piedra como munición.

En el siglo XVI, se sabe que se fabricaban cañones de bronce fundido y de hierro, estos últimos con una técnica parecida a la elaboración de toneles, juntando láminas de hierro al rojo y luego colocando aros de refuerzo alrededor y una tapa gruesa en la parte posterior. Las piezas eran relativamente peligrosas y tenían la tendencia a explotar matando a sus servidores al ser sometidas a mucho esfuerzo. Para disparar una pieza había que meter primero por la boca de la misma un taco con una esponja húmeda para apagar posibles restos que quedaran del disparo anterior, a continuación introducir la pólvora, apretándola con un taco, luego la bala y se comprimía el conjunto. En la parte posterior del arma había un orificio denominado oído por el que se introducía una pequeña cantidad de pólvora a la que se aplicaba una mecha para provocar el disparo. Con el retroceso, el cañón saltaba varios metros hacia atrás y los sirvientes debían empujarlo de nuevo a su posición. El alcance máximo eficaz era entre uno y dos kilómetros.

En estos momentos las piezas de artillería son de dos tipos: por un lado, el cañón, pieza larga en relación a su calibre, pensado para disparar sobre un blanco que está a la vista de los artilleros en una trayectoria casi plana en lo que se denomina tiro directo o tiro tenso y, por otro, el mortero, con un cuerpo metálico corto y ancho, que permite inclinaciones entre 45° y 90° para bombardear objetivos dentro de posiciones fortificadas o desde detrás de muros o elevaciones de terreno con municiones explosivas. Las piezas son generalmente de fundición de bronce o latón. La mayoría de la artillería se destina a atacar o defender ciudades y fortificaciones por su escasa movilidad, aparte de montarse en navíos.

Existían en los siglos XV y XVI varios tipos de cañón, como la bombarda, con un tubo atado a un bastidor de madera montado en una cureña sencilla que se apuntaba metiendo o sacando tacos de madera de un rudimentario dispositivo elevador, o el falconete, un cañón ligero, normalmente montado en una especie de horquilla de hierro fija a un muro o a la borda de un navío, con una barra que salía por su parte posterior para apuntar la pieza con una mano mientras con la otra se daba fuego al oído del arma para disparar. Una innovación importante fueron los muñones, piezas integradas en la boca de fuego que salían como un cilindro a cada lado que encajaba en la cureña y permitía cambiar el ángulo de elevación, eliminándose así el tosco sistema de atar las piezas a un bastidor.

Imagen
sube fotos

Aligerando las bombardas surge en el siglo XVI la culebrina, cañón que llegaba a tener 30 veces la longitud del calibre, montada sobre una cureña con dos grandes ruedas para facilitar el transporte por los caminos y que permite disponer de una primitiva artillería de campaña para el campo de batalla. En dicho siglo, Carlos I de España intenta por vez primera en Europa homogeneizar los calibres y piezas de sus ejércitos para terminar con los problemas de intendencia que suponía fabricar piezas totalmente distintas y establece siete modelos (seis cañones y un mortero) de calibre entre 40 y 3 libras (entonces los calibres se medían por el peso del proyectil). La mayoría de los ejércitos europeos intentan seguir por el mismo camino, aunque continuarán existiendo piezas no reglamentarias en uso durante muchos años. Desde el siglo XVII, la denominación cañón sustituye a las antiguas de bombarda, culebrina, etc. para designar a ese tipo de piezas.

Primeros proyectiles expansivos

La munición empleada hasta el siglo XVII consistía normalmente en bolas de piedra o metal, adecuadas para derribar muros o atacar barcos en el mar, pero con muy poco efecto sobre la infantería o caballería, aparte de asustar a los caballos.

En ese mismo siglo se desarrollaron nuevos tipos de municiones:

A.- Bolas metálicas huecas rellenas de munición de mosquete o fusil, que al chocar contra el suelo o un muro desparraman su contenido.

B.- Saquitos rellenos de balas que al salir del cañón se desintegraban desparramando las balas por un frente amplio; esta clase de munición el nombre de "metralla".

C.- En las batallas marinas se empleaban dos bolas unidas por una cadena o barra que partían aparejos, mástiles o personas encontradas a su paso.

D.- También se empieza a utilizar munición explosiva para potenciar la penetración de la metralla, colocando en las bolas rellenas de balas un núcleo de pólvora con una mecha lenta que se encendía antes de meter el proyectil en el cañón o mortero. Ya anteriormente las bombardas o morteros empleaban en ocasiones bombas, esferas metálicas rellenas de material explosivo e incendiario con una mecha lenta que se debía encender antes de cargarla en la pieza.

Mejoras en la movilidad

Evolución importante a caballo entre el siglo XVII y XVIII fueron el armón en tierra y la carronada en el mar. El armón es la combinación de la cureña con la caja de municiones de la pieza para su transporte, que en el caso de los cañones se aligera y dota de dos grandes ruedas que permiten mover fácilmente la pieza por el campo de batalla con un tiro de caballos. La carronada estaba formada por una gruesa cureña de madera en la que va montado el cañón con unas ruedas pequeñas para desplazarlo por la cubierta. La carronada tiene unas anillas de hierro por las que se pasan sogas para fijar la pieza durante el disparo. En el siglo XVIII se generaliza así la artillería de campaña que acompaña al ejército para eliminar a la artillería enemiga y luego castigar las filas de fusileros enemigos. Hay pocas novedades, como la supresión de adornos y filigranas, comunes hasta entonces, hasta la primera mitad del siglo XIX.


Imagen
subir fotos online


texto (Juanete )

_________________
UN AMIGO NO ES AQUEL QUE TE SECA LAS LAGRIMAS, SINO AQUEL QUE EVITA QUE LAS DERRAMES


2016 03 07, 3:51
Perfil

Registrado: 2013 02 25, 4:38
Mensajes: 3406
Mensaje sin leer Re: HISTORIA DE LA ARTILLERIA
Desarrollo después de la época napoleónica


Imagen
subir gif
artilleros en la zona de rostrogordo, y de la M1 con un obus 105/26

Poco después de las guerras napoleónicas aparece el obús, arma parecida al cañón pero que permite por primera vez lo que se llama tiro indirecto en una forma primitiva, esto es, atacar posiciones que, estando en la línea de alcance, se encuentran ocultas por elementos del terreno, muros, etc. gracias a que posibilita inclinaciones de 45° o más. Además se comienza a practicar el rayado del ánima de algunas piezas, lo que mejora su precisión pero acorta mucho su vida útil si son de bronce. Se empieza así a emplear hierro fundido en las piezas rayadas y, para superar los problemas de desgaste y de presión, se refuerza la zona posterior con un segundo anillo de fundición que casi duplica el grosor en la zona, a pesar de lo cual se siguen produciendo accidentes de tanto en tanto. El alcance máximo de las piezas mayores no pasa de 4 km útiles. Aparecen las primeras municiones de forma cilindrocónica y espoletas por contacto que permiten disparar munición explosiva con seguridad.

En la segunda mitad del siglo XIX, la artillería experimenta una revolución gracias a las técnicas modernas de fundición del acero que permiten, por un lado, hacer tubos rayados para las piezas en acero, con la mejora de resistencia que suponía y, por otro, sustituir los obsoletos armones de madera por nuevas cureñas en acero laminado mucho más resistentes. Además, en virtud de la resistencia de los materiales es posible desarrollar un cierre en la parte posterior del cañón para cargarlo por detrás (denominándose esto como "armas de retrocarga*). La munición aparece ya encapsulada junto con su carga en un único elemento o en dos o más en caso de armas muy grandes. La artillería de campaña alcanza ya distancias aproximadamente de casi 10 km. Finalmente en 1897 aparece el primer cañón con el retroceso controlado por un sistema hidromecánico (mecanismo hidráulico compuesto de líquido y resortes de aceros), el que absorbe dicha fuerza y la neutraliza, todo ello producto de la presión generada por la acción del disparo. Este sistema reposa sobre la cureña, sistema de rodaduras y unos o más brazos posteriores que se anclan en el suelo, denominados mástiles, lo que en un cierto porcentaje absorben parte de las fuerzas de retroceso, con lo que la pieza no se mueve de su posición de tiro, innovación que se extiende enseguida a todas las piezas. (Ver Frenos de Artilleria).

Se generaliza el tiro indirecto mediante mapas topográficos gracias a la mejora del control de tiro, empleando observadores que tienen la posición a batir a la vista y que por teléfono o radio van proporcionando al mando de la artillería la información para corregir el tiro. Todas las piezas terrestres ligeras y medias pasan a ser cañón-obús, un arma que permite disparar con ángulos entre 0° y casi 90° para desempeñar las funciones que tenían ambas piezas. Las más pesadas pasarán a ser obuses en exclusiva. El cañón tradicional permanecerá para uso naval y aumentará de calibre y potencia hasta los 460 mm de los cañones del acorazado Yamato en la Segunda Guerra Mundial, capaz de mandar un proyectil de casi una tonelada a 40 km de distancia, más allá del límite del horizonte en el mar.

Desarrollo durante el siglo XX

En la Primera Guerra Mundial

Gracias al control del retroceso y la mejora de las cargas de propulsión, se realizan bombardeos de artillería a distancias de más de 20 km e incluso se fabrican cañones especiales sobre raíles que pueden bombardear ciudades a 100 km de distancia, aunque el desgaste de las piezas es enorme y hay que estar cambiando el tubo continuamente en este caso. El desarrollo de munición explosiva, de fragmentación, incendiaria, etc. da una potencia de fuego como nunca se había visto, convirtiendo el terreno en un erial embarrado por el que repta la infantería.

Después de la Gran Guerra

Durante el periodo de entreguerras aparecen nuevas formas de artillería, como los cañones antiaéreos, armas que disparan munición con una espoleta de tiempo que se gradúa para hacer explotar a una determinada distancia mediante un dispositivo mecánico de relojeria que, conociendo la velocidad del proyectil, impone un determinado tiempo al mecanismo de relojería de la espoleta, lo cual permite que, aunque el proyectil no impacte en el objetivo o avión, explote a su altura causándole severos daños. Otra nueva pieza es el cañón contracarro, convertido en muchos casos a partir de armas antiaéreas, ya que su alta velocidad de salida es ideal para perforar blindajes. Un ejemplo es el mítico cañón antiaéreo/contracarro alemán de 88 mm que durante la guerra destruirá miles de aviones y tanques de los Aliados, ya sea como cañón en su plataforma o montado en carros de combate. Los alemanes y soviéticos crearán además la artillería de asalto: piezas artilleras montadas sobre vehículos oruga con protección blindada, más baratas y sencillas que los tanques, que acompañan a la infantería y los carros durante los ataques destruyendo con su potencia los reductos enemigos.

Las piezas más ligeras siguen montadas sobre cureñas metálicas con ruedas y un mástil con una reja que se clava al terreno para facilitar su desplazamiento y entrada en servicio inmediata. Las piezas pesadas suelen emplear una base que en transporte va como una única pieza y al colocarla en posición, se abre en forma de V en lo que se llama configuración bimástil, para soportar el retroceso del arma sin desplazarse gracias a los sistemas hidráulicos que monta. Desde la Primera Guerra Mundial se había perfeccionado el mortero, convertido en un tubo ligero montado sobre una placa y un bípode que puede ser transportado por tres o cuatro hombres y que actualmente se montan también sobre vehículos blindados de transporte de tropas para darles mayor movilidad. A algunos modelos se les dota incluso de ruedas, para moverlos con más facilidad a pie, y sistemas de carga rápida por la parte posterior, con cuatro proyectiles que pueden disparar muy rápidamente, en vez de la tradicional carga por la boca, siempre manteniendo la característica de la movilidad y el apoyo a la infantería.

Desde la Segunda Guerra Mundial

A partir de la Segunda Guerra Mundial y hasta hoy, las principales innovaciones han sido la incorporación de computadoras para dar un rápido cálculo de la trayectoria, mientras que antes había que efectuar varios disparos de prueba y corregirlos, empleando observadores si el blanco estaba a gran distancia. Las mejoras en el diseño de materiales permiten tubos de más larga duración y cureñas y plataformas más eficaces para agilizar el despliegue de las piezas. En los años setenta se generalizan las plataformas de despliegue rápido para transportar las piezas medias y pesadas sobre un camión lanzador especial y colocarla en su posición desplegada casi en el acto. La pieza va integrada en la parte posterior del vehículo con un sistema hidráulico que la recoge o lanza sobre el terreno en muy poco tiempo. También es general el uso de artillería que dispara directamente montada sobre un vehículo de ruedas u orugas (artillería autopropulsada).
Imagen
imagen jpg

_________________
UN AMIGO NO ES AQUEL QUE TE SECA LAS LAGRIMAS, SINO AQUEL QUE EVITA QUE LAS DERRAMES


2016 03 07, 4:17
Perfil

Registrado: 2013 02 25, 4:38
Mensajes: 3406
Mensaje sin leer Re: HISTORIA DE LA ARTILLERIA
Calibres de artillería

Los calibres estándar de la OTAN para la artillería terrestre van de los 105 mm del cañón-obús[3]​ de campaña más común a los obuses de 155 y 203 mm con alcances efectivos medios de 11, 20 y 50 km, aunque se pueden alcanzar hasta 60 km mediante munición con propulsión auxiliar por cohete.

Los misiles han sustituido en muchos casos a la artillería convencional, sobre todo en funciones antiaérea y contracarro y de ataques a larga distancia. Existe también munición autopropulsada con un motor cohete para tener más alcance, así como sistemas de munición inteligente con aletas que corrigen su trayectoria después de ser disparada por el cañón, en función de la información de una computadora conectada a GPS que puede seguir varios objetivos a la vez.

Uso del cohete

En la Segunda Guerra Mundial aparece la artillería de cohetes, aunque ya había sido utilizada anteriormente en formas muy primitivas, por ejemplo, en China desde el siglo XIII, en la India contra los británicos en el siglo XVIII o Paraguay en el siglo XIX en su guerra contra la Triple Alianza. Los británicos adoptaron el Cohete Congreve como arma incendiaria y por sus capacidades más psicológicas que físicas contra la infantería, al menos en ese momento. En el siglo XIX se siguió estudiando y mejorando sobre todo para que tras el lanzamiento mantuviera una trayectoria regular y aumentar su capacidad destructiva. Incluso en la Primera Guerra Mundial se emplearon cohetes en aviación de forma limitada.

El cohete, a diferencia del misil, carece de un sistema de guiado posterior a su lanzamiento. Se emplea como arma de saturación, para arrasar completamente una zona, con cabezas de alto explosivo, incendiarias. Para eso se montan varios cohetes en un sistema de guiado mediante raíles o tubos y todo el conjunto sobre un vehículo o plataforma móvil, se apunta al área que se quiere destruir y se disparan simultáneamente mediante un sistema eléctrico. Los clásicos cohetes rusos katiusha de la Segunda Guerra Mundial, lanzados desde plataformas montadas sobre camiones se siguen utilizando actualmente en versiones modernas, y que mostraban su potencial arrasando un determinado campo de tiro. Incluso ejércitos como el norteamericano, que durante décadas despreciaron el uso de cohetes como un arma tosca, propia de ejércitos anticuados, han incorporado en los últimos años vehículos que permiten lanzar, o una cantidad determinada de cohetes para saturar un área determinada, o sustituir los cohetes por dispositivos lanzamisiles, estos con guía después del lanzamiento.

Tipos de artillería

•Artillería de campaña: armas móviles usadas para apoyar a los ejércitos en el campo de batalla. Como subcategorías se incluyen: •Cañón de apoyo de infantería: apoyo directo a las unidades de infantería.
•Cañón de montaña: piezas ligeras que pueden ser transportadas a través de terrenos difíciles, completas o parcialmente desmontadas.
•Cañón de campaña: capaz de disparar a largas distancias.
•Obús: capaz de disparar con grandes ángulos, suele ser empleado para efectuar fuego indirecto.
•Cañón-obús: capaz de disparar con pequeños o grandes ángulos, combina las características del cañón ordinario y del obús.
•Mortero: armas de cañón corto capaces de realizar disparos parabólicos para efectuar fuego indirecto.
•artillería antitanque: armas, normalmente móviles, diseñadas para atacar a carros de combate.
•artillería antiaérea: piezas, normalmente móviles, diseñadas para disparar contra aeronaves desde tierra. Algunas pueden ser empleadas también como cañones antitanque o cañones de campaña, por ejemplo, el cañón de 88 mm alemán.
•Artillería de cohetes: lanza cohetes en lugar de disparar proyectiles.

• Artillería motorizada: remolcada por vehículos tractores o provistos de unidad de potencia auxiliar.
•Artillería autopropulsada: cañones ordinarios, obuses, morteros o cohetes montados en vehículos.
•Cañón de ferrocarril: cañones de gran calibre montados, transportados y disparados desde vagones de tren especialmente diseñados para ese propósito.
•Artillería naval: cañones montados en buques de guerra y usados contra otros buques o en apoyo de fuerzas terrestres. El mayor logro de la artillería naval llegó con el acorazado, pero la llegada del poder aéreo y de los misiles hicieron que este tipo de artillería quedara completamente obsoleta.
•Artillería de costa: emplazamientos fijos de cañones destinados a defender un lugar en particular, normalmente un área costera (por ejemplo, el Muro Atlántico en la Segunda Guerra Mundial) o un puerto. La artillería de costa moderna ha pasado a ser autopropulsada.


http://b2b.partcommunity.com/community/ ... ADa?c=1244

_________________
UN AMIGO NO ES AQUEL QUE TE SECA LAS LAGRIMAS, SINO AQUEL QUE EVITA QUE LAS DERRAMES


2018 03 20, 10:38
Perfil


Mostrar mensajes previos:  Ordenar por  
Responder al tema   [ 16 mensajes ] 

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 0 invitados


No puede abrir nuevos temas en este Foro
No puede responder a temas en este Foro
No puede editar sus mensajes en este Foro
No puede borrar sus mensajes en este Foro
No puede enviar adjuntos en este Foro

Buscar:
Saltar a:  
Powered by phpBB © 2000, 2002, 2005, 2007 phpBB Group
Forum style by ST Software.
Traducción al español por Huan Manwë para phpbb-es.com
phpBB SEO
Crear Foro | Subir Foto | Condiciones de Uso | Política de privacidad | Denuncie el foro